Una confesión de J. Lacan sobre la religión cristiana

Jacques Lacan

“El triunfo de la religión”, Paidós, Buenos Aires 2006, 77-82

Triunfo de la Religión

–Usted dijo hace poco: «Si la religión triunfa, es porque e1 psicoanálisis habráfracasado». ¿Cree  que hoy se va al psicoanalista como antes se visitaba alconfesor?

La pregunta nо podía faltar. Esta historia de la confesión es agotadora. ¿Por qué cree que la gente se confiesa?

–Cuando uno vа al psicoanalista, también se confiesa.

¡De ninguna manera! No tiene nada que ver. En el análisis, se empieza porexplicar а la gente que no están allí para confesarse. Este es el principio de nuestro arte. Están allí para decir cualquier cosa.

–¿Cómo explica еl triunfo de la religión sobre еl psicoanálisis?

De ningún modo por medio de la confesión. El psicoanálisis no triunfarásobre la religión, justamente, porque la religión es inagotable. El psicoanálisis no triunfará, sobrevivirá о no.

–¿Está seguro de que la religión triunfará?

Sí. No solo triunfará sobre el psicoanálisis, también la hará sobre un montón de otras cosas. Ni siquiera se puede imaginar lo poderosa que es la religión.

Hace instantes hablé de lo real. Por poco que la ciencia ponga de su parte, lo real se extenderá, у la religión tendrá entonces muchos más motivos aúnpara apaciguar los corazones. La ciencia, que es lo nuevo, introducirámontones de cosas perturbadoras en la vida de cada uno. Sin embargo, la religión, sobre todo la verdadera, tiene recursos que ni siquiera podemos sospechar. Por ahora basta ver cómo bulle. Es algo absolutamente fabuloso.

Se tomaron su tiempo, pero de pronto comprendieron cuáles eran sus posibilidades frente а la ciencia. Será necesario que den un sentido а todas Las perturbaciones que introduzca la ciencia. Y sobre el sentido conocen bastante, ya que son capaces de dar sentido а cualquier cosa: un sentido а la vida humana, por ejemplo. Se formaron para eso. Desde el comienzo, todo lo que es religión consiste en dar un sentido а las cosas que antes eran las cosas naturales. No es porque las cosas se volverán menos naturales, gracias а lo real, que se dejará sin embargo de segregar sentido. Y la religión dará sentido а las pruebas más curiosas, esas en las que los propios científicos comienzan а experimentar un poquito de angustia. La religión les encontrara sentidos truculentos. Basta ver cómo interpretan hoy, cómo se actualizan.

–¿El psicoanálisis se volverá una religión?

¿El psicoanálisis? No. Por lo menos, es lo que espero. Quizá se vuelva efectivamente una religión, por qué no, pero no creo que ese sea mi sesgo. Elpsicoanálisis no surgió en cualquier momento histórico. Surgió correlativamente а un paso fundamental, а cierta avanzada del discurso de la ciencia.

Les diré lo que dije sobre el tema en mi breve informe, el asunto ese que cavilé para este Congreso: el psicoanálisis es un síntoma. Solo falta comprender de qué. Claramente, forma parte de ese malestar en la cultura del que habló Freud. Lo más probable es que no nos quedaremos allípercibiendo que el síntoma es lo más real que existe. Nos segregarán sentido а pedir de boca у esto alimentarán no solo а la verdadera religión, sino а un montón de falsas.

—¿Que significa la verdadera religión»?

La verdadera religión es la romana. Intentar meter todas las religiones en la misma bolsa у hacer lo que se llama historia de las religiones es algo verdaderamente horrible. Hay una verdadera religión у esta es la cristiana. Solo se trata de saber si esta verdad resistirá, а saber, si será capaz de segregar sentido de modo tal que nos ahoguemos verdaderamente bien en él. Ciertamente lo logrará porque tiene recursos. Ya hay montones de cosas preparadas para ello. Interpretará el Apocalipsis de San Juan, cosa que muchos ya intentaron, у hallará una correspondencia de todo con todo. Esta es incluso su función.

El analista, por su parte, es algo completamente distinto. Se encuentra en un momento de muda. Durante un momento, se percibió lo que era la intrusión de lo real. El analista sigue allí. Está allí como un síntoma. Solo puede perdurar como síntoma. Pero ya verá que se curan а la humanidad del psicoanálisis. A fuerza de ahogarlo en el sentido, en el sentido religioso, porsupuesto, se logrará reprimir este síntoma.

¿Entiende? ¿Se le prendió una lucecita en sus entendederas? ¿No cree quela mía es una posición mesurada?

–Escucho.

Escucha, sí ¿Pero capta algo que se parezca а lo real?

–Escucho, tomo nota, у luego me tocará hacer иnа especie de resumen.

¿Hará un resumen? ¡Tiene suerte! En efecto, saque de esto lo que pueda. En el psicoanálisis hubo un momento semejante, un relámpago dе verdad, lo que en modo alguno forzosamente dura.

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