Lecciones de ética profesional (I. Presentación)

Presentación

socratesLas páginas que publico a continuación son el fruto del Primer Curso para Universitarios, dictado en San Rafael (Mendoza), Argentina, entre el 22 y el 30 de enero de 2005. En esos días tuve a cargo el dictado de una serie de Lecciones sobre diversos aspectos de la ética del profesional, que aquí reproduzco en su versión original. Para la organización de las distintas conferencias me propuse únicamente el objetivo de alentar a los futuros profesionales a vivir y desempeñar su carrera desde la perspectiva de una conciencia recta y a la luz de la fe, indicando grandes líneas y reflexionando sobre algunos principios fundamentales que deberían guiar a quien quiera configurar su trabajo con responsabilidad y en coherencia con su fe cristiana.

En este sentido, suscribo plenamente lo que nuestro gran pensador José Manuel Estrada, decía el 10 de octubre de 1880, dirigiéndose a los jóvenes en la Academia Literaria del Plata: “El mal social no es tanto la erupción fortuita de pasiones, sino la falta de ideas dominantes que las serenen, y reparen sus estragos cuando ellas se amortiguan. Los pueblos claman en vano, si no tienen en su mente principios unánimes, brotados de la fuente eterna. Eso buscaron griegos y romanos, los indios y los egipcios y los persas, como los incas y los aztecas, organizando la sociedad bajo una religión nacional, levantando en honor de dioses imaginarios, altares de fraternidad patriótica y de expiación social… Los paganos, señores, discurren mejor que los apóstatas”. Los pueblos que ignoraron a Cristo comprendieron, a pesar de sus limitaciones religiosas, que era preciso poner como base de su estabilidad, crecimiento y grandeza, una religión y principios indiscutibles; ¡y nosotros, que hemos recibido en herencia el bautismo de la verdadera fe, al apostatar de la fe (y precisamente por ello) tiramos por la borda esta percepción fundamental! Seguía, luego, nuestro autor: “¡Jóvenes cristianos! Preconizad el reino de Cristo. El reino de Cristo plasmará la sociedad argentina, o la discordia de sus elementos la destruirá”. Ciento treinta años después, somos testigos de la exactitud de estas palabras al ver desmoronarse la patria alejada, por muchos de sus gobernantes, de sus raíces católicas. Para salvarla necesitamos, hoy más que nunca, profesionales de principios claros y firmes, de conciencia fiel e inconmovible, de corazón limpio y desinteresado. Es mi deseo que las páginas que siguen contribuyan de algún modo a su forja.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

 22 de junio de 2010

Memoria de Santo Tomás Moro, mártir de la conciencia

4 comentarios:

  1. Padre, con qué alegría recibimos esta nueva iniciativa, que ayudará sin duda a muchas personas en un mundo oscurecido por la ignorancia, el error y el pecado.
    Lo ponemos en nuestras oraciones y que el Señor bendiga esta tarea que emprende, para gloria de Dios y bien inmenso a las almas.

  2. Padre cuanta ignorancia no pone el pecado que no nos deja ver la verdad de las cosas que son tan simple si tenemos a Dios en nuestro corazón.

  3. Es interesante ver la Ética desde una realidad distinta, soy de México y sin embargo muy a pesar de que no existe una ética Universal si se requiere encontrar luces del como se vive la ética en otros ámbitos, sobre todo en el Profesional del hoy.

  4. PADRE:COMO ABOGADA MUCHAS VECES TENGO DUDAS ,EJEM.DIVORCIO,QUE EL HOMBRE NO DESATE LO QUE DIOS HA UNIDO,Y LO HACEMOS TODO EL TIEMPO,O CUANTO ES ETICO COBRAR? ES TAN DIFICIL HACERSE SANTO SIENDO ABOGADO!…SI BIEN UNO SOLUCIONA MUCHOS PROBLEMAS Y MUCHAS VECES NO COBRAMOS,NO PODEMOS TENER CONCIENCIA TRANQUILA.RECE POR NOSOTROS.

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