Castidad, Fornicación y Dignidad del Cuerpo en San Pablo (P. Miguel Ángel Fuentes, IVE)

Reflexión sobre el texto de San Pablo 1Corintios 6,12-20, donde san Pablo condena la fornicación y habla del cuerpo como templo sagrado del Espíritu Santo y miembro de Jesucristo. ¿Es válida su enseñanza para nuestro tiempo? ¿Es comprensible para el hombre moderno? ¿Tiene algo que iluminar el Apóstol a nuestra concepción hedonista y permisiva de la sexualidad?

Primera Carta a los Corintios 6, 12-20:

12 «Todo me es lícito»; mas no todo me conviene. «Todo me es lícito»; mas ¡no me dejaré dominar por nada! 13 La comida para el vientre y el vientre para la comida. Mas lo uno y lo otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder. 15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! 16 ¿O no sabéis que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: «Los dos se harán una sola carne» (Gn 2,24). 17 Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. 18 ¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo. 19 ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? 20 ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

P. Miguel Ángel Fuentes, IVE

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Enlace para ver el video en Youtube: Miguel Fuentes – Castidad, Fornicación y Dignidad del Cuerpo en San Pablo.

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