Ha muerto un gran pastor de la Iglesia

carlo_caffarraLamentablemente ha fallecido en el día de hoy, 6 de setiembre de 2017, el cardenal Carlo Caffarra, al que le debo mucho de mi formación académica. Tuve la gracia de oír algunas de sus conferencias durante mis estudios de licenciatura en Roma, en los años 1985 y 1986, y la claridad de su enseñanza me impactó de tal modo que cuando, algunos años más tarde, me ofrecieron volver para hacer el doctorado, me puse en contacto con él pidiéndole que me dirigiera la tesis doctoral, y ante su aceptación cambié de Universidad, pasando del Angélicum al Laterano, para poder trabajar con él. Asistí a todos los cursos que dio en los años 1990 y 1991 —sin tener necesidad de ello, puesto que eran cursos para licenciandos y no para doctorandos— y realicé bajo su guía mi tesis doctoral, que defendí al terminar esos años. Tuvo para conmigo, como para con todos sus alumnos, notas de exquisita delicadeza, propias de un padre y no de un mero profesor universitario; o mejor, de verdadero profesor, que si lo es, es también padre.

                Había sido ordenado sacerdote en 1961, doctorándose en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana; solo después se dedicó a la teología moral, con especialidad en ética médica (que enseñó en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Roma) y en matrimonio y familia. Nombrado por el beato Pablo VI, en 1974, miembro de la Comisión Teológica Internacional, ya era considerado una autoridad en cuestiones de bioética al asumir el pontificado san Juan Pablo II. Con su colaboración el Papa santo fundó el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, dependiente de la Universidad de Letrán, del que fue su primer y más emitente Presidente. Bajo su gobierno se abrieron diversos campus en otros países (México, España, Estados Unidos).

                En 1995 fue nombrado arzobispo de Ferrara-Comacchio, y en 2003 pasó a la prestigiosa sede arzobispal de Bolonia, como sucesor del gran teólogo cardenal Giacomo Biffi. Fue creado cardenal por Benedicto XVI en el consistorio del 24 de marzo de 2006.

                En marzo de 2015, en una entrevista concedida a La Voce di Padre Pio, recordaba el momento en que san Juan Pablo II le encomendó la tarea de idear y fundar el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, y a propósito de esto evocaba esta significativa anécdota: “Al inicio de este trabajo escribí a sor Lucía de Fátima, a través del obispo, porque directamente no se podía hacer. Inexplicablemente, aunque no esperaba una respuesta, porque le pedía sólo oraciones, me llegó a los pocos días una larguísima carta autógrafa –ahora en los archivos del Instituto”. En esa carta de Sor Lucía está escrito que el enfrentamiento final entre el Señor y el reino de Satanás será sobre la familia y sobre el matrimonio. “No tenga miedo, le decía, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo”. No cabe duda de que sor Lucía le adelantó lo que sería el distintivo de sus últimos años de vida y apostolado: luchar por la verdad sobre el hombre, el amor conyugal, la familia y el matrimonio cristiano; y padecer por esas verdades.

                Ha sido uno de los moralistas más importantes de los últimos 50 años, lúcido, valiente, respetuosísimo, fiel al magisterio —a ese magisterio que no puede sufrir quiebres sustanciales sin dejar de ser lo que es—. Ha sido una luz en estas décadas de turbiedad inaudita. Pero las estrellas del firmamento espiritual, a diferencia del cósmico, cuando terminan su ciclo en este mundo no se apagan sino que brillan más, como dejando en claro que su luz ahora se alimenta una Celestial y Eterna.

 

P. Miguel Ángel Fuentes, IVE

2 comentarios:

  1. Dios,mediante su infinia misericordia,descanse en paz. Pediremos al Cardenal, desde el cielo proteja a las familias y nos enseñe el camino a Cristo. Amén.

Deja un comentario