Dios, César y Antígona (P. Miguel A. Fuentes, IVE)

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. El principio sentado por Jesucristo no se circunscribe al problema impositivo, es el axioma esencial que pone las cosas en su lugar entre el poder temporal y el poder divino y las obligaciones de todo creyente para con uno y con Otro. Y no solo del creyente cristiano, sino simplemente del hombre que en su corazón ve brillar la luz que ilumina el misterio divino y su soberanía sobre todas las cosas, como hace patente la extraordinaria declaración de la jovencísima Antígona ante el tirano Creonte. Nadie tiene derecho a mandarnos algo intrínsecamente malo; y si lo hace, jamás debemos plegarnos a su capricho, porque al hacerlo desobedeceríamos a Dios. Ante el César no se rinde la conciencia; esta solo dobla sus rodillas ante Dios. Incluso en el extremo de que se deba pagar esta convicción con la propia vida. Los invito a escuchar la explicación del argumento.

 

Para ver en youtube: Dios, César y Antígona.

Deja un comentario